Resumen
La baraja española es un mazo de 40 o 48 cartas con cuatro palos (oros, copas, espadas y bastos) que sirve de base a decenas de juegos tradicionales: mus, tute, cinquillo, chinchón, brisca o burro, entre otros. En el taller se puede aprender o practicar el juego que más apetezca al grupo.
Cómo se juega
Con la baraja española se puede jugar a muchos juegos distintos; estas son las reglas básicas de dos de los más populares:
Chinchón (2 a 6 jugadores):
- Se reparten 7 cartas a cada jugador y el resto forma el mazo, con una carta boca arriba al lado.
- En su turno, cada jugador roba una carta (del mazo o del descarte) y descarta otra, intentando formar grupos: escaleras del mismo palo o tríos/cuartetos de un mismo número.
- Cuando un jugador consigue combinar toda su mano en grupos, "corta" y los demás cuentan como puntos las cartas sueltas que les queden.
- Se juegan varias rondas y pierde quien antes llegue a un número de puntos acordado (normalmente 100).
Brisca (2 a 4 jugadores):
- Se reparten 3 cartas a cada jugador y se destapa una carta que marca el palo de "triunfo".
- Por turnos se juega una carta cada uno; gana la baza quien juegue la carta más alta del palo pedido, salvo que alguien eche una carta de triunfo, que siempre gana.
- Tras cada baza se roba una carta nueva del mazo para mantener siempre 3 en la mano.
- Se suman los puntos de las cartas ganadas en las bazas (as, tres y figuras valen más) y gana quien más puntos consigue al agotar el mazo.