Resumen
La baraja francesa es el mazo de 52 cartas (corazones, diamantes, tréboles y picas) más extendido del mundo, base de juegos como el póker, la escoba, el uno tradicional o el rummy. En el taller se puede aprender o practicar el juego que más apetezca al grupo.
Cómo se juega
Con la baraja francesa se puede jugar a muchos juegos distintos; estas son las reglas básicas de dos de los más populares:
Escoba (2 a 4 jugadores):
- Se reparten 3 cartas a cada jugador y 4 boca arriba en el centro de la mesa.
- En su turno, cada jugador intenta capturar cartas de la mesa jugando una carta de su mano cuyo valor sume igual que una o varias cartas visibles.
- Si al capturar se llevan todas las cartas de la mesa, se anota una "escoba" (puntos extra).
- Cuando se agota la mano, se reparten 3 cartas nuevas a cada jugador hasta acabar el mazo.
- Al final se suman puntos por número de cartas, más sietes, oros (o corazones) y escobas conseguidas; gana quien más puntos acumula tras varias rondas.
Uno tradicional con baraja francesa (Rummy simplificado):
- Se reparten varias cartas a cada jugador (normalmente 7 o 10) y el resto forma el mazo, con una carta boca arriba al lado.
- En su turno, cada jugador roba una carta y descarta otra, buscando formar grupos (mismo número) o escaleras (mismo palo consecutivo).
- Cuando un jugador combina toda su mano en grupos válidos, gana la ronda.
- Se puede jugar a una única ronda o acumular puntos en varias manos hasta una puntuación acordada.